La ansiedad por comer es uno de los principales problemas que solemos encontrarnos al llevar a cabo una dieta.

Normalmente, todo el mundo de alguna u otra manera, experimenta ansiedad en alguna época de su vida, y si esta época coincide que estamos siguiendo una dieta, puede determinar nuestro éxito o fracaso.

Pero mi pregunta es, ¿tenemos ansiedad por comer, o comemos por ansiedad?

A simple vista puede que te parezca lo mismo, pero lee la pregunta un par de veces más.

Yo, en este post trataré de explicarte las diferencias así como varios trucos para poner fin a esta ansiedad.

  1. ¿QUE ES LA ANSIEDAD?

La ansiedad (del latín anxietas, ‘angustia, aflicción’) es una respuesta de anticipación involuntaria del organismo frente a estímulos que pueden ser externos o internos, tales como pensamientos, ideas, imágenes, etc , que son percibidos por el individuo como amenazantes y/o peligrosos, y se acompaña de un sentimiento desagradable o de síntomas somáticos de tensión. Puedes leer más en https://es.wikipedia.org/wiki/Ansiedad

Por lo tanto, la ansiedad es una reacción normal del cuerpo, ante estímulos que percibimos como algo negativo, y que pueden ser reales o imaginarios.

 

  1. ¿QUÉ NOS PROVOCA ESTA ANSIEDAD?

Como ya hemos visto, la ansiedad es una respuesta normal de nuestro cuerpo, pero ¿qué relación tiene con la comida?

A muchas personas les ocurre que antes de empezar la dieta ya te dicen que tienen mucha ansiedad por comer, y que anteriormente sus intentos de hacer dieta han fracasado porque al final acaban comiendo algo dulce o algo que no está en su plan.

Sin embargo, también hay muchas personas que no tienen este problema.

Te invito a hacer una reflexión…

¿Tenemos ansiedad por comer o comemos por ansiedad?

La ansiedad por comer puede aparecer cuando llevas un tiempo a dieta estricta, privándote de determinados alimentos o “caprichos” que te gustan mucho. Por ejemplo, si eres una persona a la que le gusta comer dulce, es totalmente normal, que después de un mes, dos o tres sin comer nada de dulce o chocolate tengas muchas ganas de comer donuts, como es mi caso, galletas, helados, napolitanas etc, etc… Este caso es algo normal y corriente y que no debería preocuparnos ya que el cuerpo fisiológicamente empieza a pedirte azúcar, es como el mono del alcohol o de las drogas.

Comer por ansiedad es cuando nos sentimos angustiados, agobiados, tristes, o sentimos cualquier emoción negativa que no sabemos gestionar bien, y utilizamos la comida para encontrar alguna satisfacción que contrarreste estas emociones negativas que estamos sintiendo, o para llenar algún vacío emocional que sentimos.

Ahora que ya sabes la diferencia, ¿en qué grupo de los dos estás tú?

  1. ¿EN QUÉ MOMENTO DEL DÍA SIENTES ANSIEDAD?

Normalmente, cuando llegamos a casa por la tarde noche y nos relajamos, después de todo el día trabajando y algún que otro problema o preocupación, es cuando empezamos a notar estas ganas de comer lo que no nos toca o lo que sabemos que no es lo mejor, sin embargo piensas que está muy bueno.

No habría ningún problema si no estás siguiendo una dieta con un fin determinado, como puede ser perder peso.

Pero si en estos momentos quieres bajar de peso y sientes esa “necesidad” por comer, tienes que saber que comer lo que no te toca puede calmarte momentáneamente esa ansiedad, pero que no solucionará estás emociones negativas que están detrás. Además de traer consigo otro problema que será el fracaso de la dieta e incluso que sigas ganando peso.

Así que si te das cuenta de que este es tu caso, lo primero que te servirá de mucha ayuda es reconocer estos momentos y saber identificarlos antes de que te veas con la mano en la caja de galletas.

  1. CAUSAS DE LA ANSIEDAD

Si eres del segundo grupo, y no consigues hacer bien ni el primer día de dieta con éxito, entonces tenemos que ir más allá.

Normalmente te sorprendes comiendo compulsivamente, atracando tu nevera o el “armario para invitados que nunca vienen” y ni siquiera te estás dando cuenta qué es lo que estás comiendo, ni en qué cantidad.

Comer compulsivamente es un síntoma de tener ansiedad.

Es necesario que hagas una introspección a tu vida y a tus emociones.

¿Hay algo en tu vida que no marcha bien? Quizás problemas en tu trabajo, con tu familia, problemas económicos, falta de autoestima, falta de valoración hacia ti mismo que te hace pensar que no eres capaz… Revisa cada área de tu vida a conciencia y sincérate contigo mismo para reconocer qué problema es el que te mantiene en estado ansioso.

Es vital para que tu dieta tenga éxito que te des cuenta que el problema no es la comida, sino la ansiedad. De manera que si controlas esta ansiedad no sentirás esa ansiedad por comer.

Un blog muy interesante que trata la ansiedad, es el de la psicóloga Mar Medina,  http://vivirsinansiedad.org/ te invito a visitarlo ya leer sus posts.

  1. PICAR ENTRE HORAS

Picar entre horas es un hábito y no una necesidad.

Podríamos dividir a las personas en dos grupos: las que pican entre horas, y las que no.

En mi casa desde pequeña crecí con este hábito porque picar entre horas era algo habitual. Cuando conocí a Cristian me resultó muy curioso comprobar que él nunca se “ensuciaba” la barriga  antes de comer, ni siquiera mientras preparaba la comida. Sus argumentos son que es mejor esperar a la comida principal más próxima (ya sea comida, merienda o cena) porque así llegaras a esa comida con hambre y con ganas, comiéndote lo que te toca que normalmente son alimentos más nutritivos y de mejor calidad que el picoteo; mientras que de lo contrario puedes pasarte la tarde comiendo chucherías, patatas fritas o cualquier cosa que pilles y cuando llegas a la cena no comes porque ya no tienes hambre. Lo que muchas veces es mucho peor porque normalmente lo que picamos entre horas tiene más calorías y menos nutrientes que lo que podemos comer para comer o cenar.

A todos nos ha pasado o conocemos a gente que antes de comer o de cenar hacen el vermut comiendo alguna tapa en el bar y luego llegan a casa y no tienen hambre y dejan a su abuela con la comida en la cazuela, ¿te suena de algo?

  1. TODO EXCESO SE ALMACENA EN FORMA DE GRASA

Todo alimento, y cuando digo todo es todo, sea sano o menos sano, en exceso, se almacena en forma de grasa.

Te voy a poner un ejemplo claro:

  • Para adelgazar yo necesito 1600 calorías, me pongo a dieta y me como lo que me toca pero voy picando una galleta por aquí, un poco de pavo por allá, una fruta (que es muy sana…) y así día tras día, no me salto la dieta porque no como hamburguesa, pizza o helado, pero como más de lo que me toca.

SEÑORAS Y SEÑORES COMER MÁS DE LO QUE PONE EN EL PAPEL DE TU DIETA ES SALTÁRSELA.

Ya sean pizzas o pechugas de pollo. TODO EXCESO se almacena en forma de GRASA.

Si yo adelgazo con 1600 kcal, y voy picando, y esto suma 100-200 Kcal más, no me debería sorprender que la báscula no baje e incluso suba.

Así que tenemos que valorar bien lo que estamos haciendo, quizás nosotros nos pensamos que lo estamos haciendo todo bien pero no bajamos de peso, y nos planteamos si tendremos algún problema de metabolismo tiroides, etc, etc, etc… cuando nuestro cuerpo funciona perfectamente pero somos nosotros los que no estamos haciendo las cosas bien al 100 x 100.

  1. TRUCOS MENTALES PARA SOBREVIVIR A LA ANSIEDAD.

 

  • Escucha a tu cuerpo: cuando sientas ansiedad pregúntate si de verdad tienes hambre o si simplemente quieres calmar alguna emoción. Si es así, tienes que saber que esa no es la función de la comida y que en ningún caso calmará o eliminará la emoción negativa, y que si caes en la tentación además tendrá consecuencias en tu autoestima, sintiendo muchas veces que no eres capaz de hacer lo que te propones.
  • Puedes utilizar afirmaciones o mantras que te sirvan para tener éxito día a día, sin fijarte en una semana o mes vista. Una frase que utilicé mucho durante mi preparación de competición fue: no, hoy no, aguanta hoy y mañana ya veremos. Entonces al día siguiente te dices lo mismo y llega un día que no te hará falta ni decírtelo.
  • Haz ejercicio, además de ser importante para la forma en la que perdemos peso, el ejercicio nos ayuda mejorar nuestra imagen que se suele traducir en un incremento de autoestima, además libera endorfinas que son unos químicos que estimulan los centros de placer del cerebro dándonos sensaciones felices y disminuyendo los dolores y el malestar.
  • No te saltes ninguna comida, de lo contrario llegarás a la siguiente con más hambre y quizás no te sacie lo que toca o ni si quiera tengas paciencia para esperar a preparártelo metiéndote en la boca lo primero que pilles.
  • Haz caso a tu nutricionista y guía, su trabajo es que tú consigas tus objetivos, en ningún momento quiere machacarte o quitarte tus placeres preferidos. Su misión es aconsejarte lo mejor que puede y confía en ti para que lo lleves a cabo. No le falles, pero lo más importante, NO TE FALLES A TI MISMO.
  • Valórate a ti mismo y siéntete capaz de todo, tú puedes conseguir lo que te propongas, y te lo tienes que creer.

Recuerda que tú no eres diferente a las demás personas que un día se propusieron cambiar sus hábitos y tomaron la decisión de sentirse bien consigo mismos, por muy largo o difícil que fuera el camino, si ellos pudieron TU TAMBIÉN PUEDES, ÁNIMO, el cuerpo que deseas te está esperando!!