Dentro del vocablo “gimnasio” hago referencia a todas esas personas que entran en un gimnasio  buscando modificar su composición corporal a través del entreno con cargas y de un plan nutricional acorde a sus parámetros personales.

Con esta reflexión personal que voy a exponer de aquí en adelante voy a dejar de lado a aquellas personas que asisten al gimnasio para complementar y mejorar en otro deporte  o simplemente van para pasar el rato o incluso, a despejarse de su vida diaria y que el cambio de su físico o mejora de salud no es su objetivo principal al entrar en un centro deportivo.

Como ya sabemos, el crecimiento muscular y la mejora física en general se sustentan sobre tres patas: un adecuado entrenamiento, una nutrición perfectamente balanceada y un descanso óptimo.

Es frecuente encontrarse mucha gente que lleva muchos años en busca de un objetivo físico y por diversos factores no lo han conseguido o su evolución es prácticamente escasa.

Lo primero que debemos entender es que los tres pilares básicos mencionados anteriormente deben adecuarse al sujeto que pretende mejorar físicamente.

Por ejemplo, de nada nos vale implementar un sistema de entrenamiento con cargas de 6 días a la semana con volumen alto de ejercicios a un joven acaba de entrar por primera vez en un gimnasio o a otro que tiene un trabajo físico atroz que no le permite recuperarse entre entreno y entreno. U obligar a alguien a comer cierta verdura cuando ésta le provoca malestar estomacal o incluso arcadas.

La falla en estos tres pilares suele darse por:

  1. Desconocimiento del sujeto de lo que tiene que hacer en el plano de entrenamiento y nutrición (En este punto recomendamos que se informe sobre un especialista en el sector para que le guíe en el camino)
  1. Aún teniendo el conocimiento de lo que debe hacer para progresar no consigue llevarlo a cabo por multitud de factores

En este artículo pretendo centrarme de lleno en esas persona que sabiendo lo que tienen que hacer no consiguen alcanzar los objetivos que se han fijado.

Antes de entrar de lleno en la multitud de factores que hacen imposible que una persona alcance objetivos tenemos que dejar bien clarito que como todo en la vida el proceso de mejora física necesita de constancia, determinación y paciencia. No pretendamos conseguir el cuerpo 10 en pocas semanas o meses.

Evidentemente nuestra constancia y determinación en seguir trabajando para alcanzar el cuerpo deseado será más llevadero si lo que estamos realizando (entreno y dieta) nos gusta y amamos lo que hacemos en el día a día (camino). Porque ser estrictos y constantes en algo que no nos gusta es cuanto menos ilógico e improductivo.

Es por eso que debemos consolidar esos hábitos que nos gustan y mantenerlos en el tiempo, apartando de nuestro lado aquellos hábitos tóxicos que nos gustan pero que no nos repercuten de manera positiva.

Una vez hemos conseguido amar el entreno y nuestra rutina de alimentación todo lo demás será más fácil, el conseguir el cuerpo deseado será cuestión de tiempo y de hacer las cosas bien.

Todo lo que hemos dicho parece ser de cuento de hadas y muy fácil de decir pero muy difícil de llevar a cabo. La comodidad inherente al ser humano hace que caigamos en errores que en el corto y el largo plazo no nos lleva a una excelencia conductual virtuosa y efectiva.

ENTRENO

Me encuentro habitualmente con personas que saben que plan de entrenamiento deben seguir pero su ética de trabajo en el gimnasio es muy pobre:

  • No son constantes asistiendo a sus entrenos.
  • No dan todo su potencial en cada uno de los entrenos.
  • Se distraen con suma facilidad (móvil…).
  • No tiene una progresión de cargas adecuada por falta de afán de superación (dada muchas veces por la falta de motivación o de aburrimiento en lo que hacen en el gym).
  • No les gusta entrenar y su rendimiento en el gimnasio no es el máximo que darían por ejemplo, en algo que si les gustase.

Es por eso que siempre digo que para mejorar físicamente hay que venir al gimnasio a MORIR. Hay que cumplir el plan de entrenamiento y quedarte como si no te hubieras dejado nada en la recámara. Es la única manera de evolucionar. Con esto no quiero decir que olvidemos por completo la razón y empecemos a hacer ejercicios con más y más peso olvidándonos de la técnica. Debemos levantar el máximo peso posible con la mejor técnica posible.

Si conseguimos ser estrictos en nuestros entrenamientos, cumplimos lo que marca el programa, nos dejamos la piel en cada entreno y somos constantes con esta ética de trabajo conseguiremos la excelencia vía entreno. Nuestra conciencia quedará tranquila de que uno ha hecho todo lo mejor posible y que si no evoluciona no es porque no realiza los entrenamientos adecuadamente.

DIETA

Una vez hemos conseguido tener perfectamente solucionado las fallas que pueden aparecer en el entreno tenemos que enfocarnos en lo que el 99% piensa que es lo más difícil de cumplir de los 3 pilares. El plan nutricional.

Entramos en terreno pantanoso. El de la mentira compulsiva, el del auto-engaño continuo, el de la excusitis por antonomasia. Entrenar duro 3-4-5-6 días a la semana durante 1 hora casi todo el mundo puede llegar a hacerlo. Pero controlar lo que comemos las 23 horas restantes y más con el desgaste que acarrea el entreno es muy difícil.

Tras el desgaste del gimnasio el cuerpo nos pide alimento y nutrientes para reponer todo el gasto que has sufrido durante el mismo. Lo más fácil es comer en abundancia y cualquier cosa. Es aquí donde se levanta nuestra más dura batalla. Es cierto que debemos reponer nutrientes pero no a lo loco como hacen algunos. Sino los nutrientes justos y necesarios que necesitamos según nuestros parámetros personales. El sobrante irá directamente al tejido adiposo.

El problema viene en saber exactamente qué comer y en qué cantidad para poder mejorar físicamente. Para ello hay multitud de especialistas que nos pueden hacer un plan nutricional acorde a nuestros parámetros y si seguimos este plan a la perfección conseguiremos alcanzar nuestro objetivo físico. ¿Cuál es el problema? ¿ y porque aun sabiendo que tenemos que comer y qué cantidad no mejoramos ? Sencillo. Hacemos lo que nos sale de las PELOTAS.

Es en este punto donde sale a relucir la locura máxima de una persona:

  • Falta de objetivos a largo plazo (Quiero estar mega-musculado pero atlético, quiero levantar 250 kg en sentadillas pero quiero correr el kilómetro en menos de 3 minutos. Quiero, quiero y quiero pero no sabemos lo que queremos de verdad.) Con este punto debemos saber que hay que enfocarnos en una sola cosa para llegar a nuestro máximo potencial. Quien mucho abarca poco aprieta.
  • Falta de objetivos a corto pazo: que sí chavales que ya me he enterado. Que queréis subir 20 kg de músculo pero sin grasa. Que queréis quitaros tejido adiposo sin quitarse medio gramo de musculatura. Esto le gustaría a todo el mundo pero la realidad es cruel y nos pone a prueba. Si no conseguimos entender que esto es así desde que existe el ser humano caeremos en el error de: una semana quiero subir “volumen” y musculatura ¿y a la semana que pasa? Uy!!, quiero bajar que me estoy tapando un poquito y no puedo ir a la playa así. Nos pegamos la vida entera sin enfocarnos en nada de verdad porque pensamos más en el que dirán que en uno mismo. Y si señores en esto hay que ser un poco egocéntricos e ir a nuestra bola. Siempre habrá haters que tendrán su opinión nociva y absurda, pero debemos tener muy claro que lo que hacemos nos va a llevar a donde queremos.
  • Entorno familiar y capital disponible (€). Este punto es de lo más gracioso que existe. Nuestro profesional nos marca un plan nutricional y nosotros como somos muy chulos, no hacemos caso. Si me pone pechuga de pollo yo me compro burger con 80% grasa y 20% proteína. Total es pollo, ¡no? Es que las pechugas salen muy caras. Y el pescado fresco también, así que tiro de latas de atún que es más cómodo.

Hacer dieta sale carísimo. ¿Pero gastarse cada fin de semana 150 euros en fiestas y cubatas no lo es? ¿o gastárselo en cualquier otro pasatiempo  que tengamos? Que joder señores, estamos hablando de alimentación saludable, de mejora de calidad de vida. Que no hay nada más importante que esto. Que debe ser prioridad máxima. Que luego cuando llega una enfermedad es cuando empezamos a cuidarnos. Naturaleza humana.

Mi madre revisa la dieta y ve que tengo que comer 3 huevos enteros cada día. “Uy, eso no que es muy malo que te va a entrar colesterol” (cuando el chico lleva toda la vida alimentándose de donettes, bollería industrial y frituras todas las noches) Demos un premio a esa madre coraje.

Y así miles y miles de ejemplos más.

MOTIVACIÓN

Debemos entender que si queremos algo con todas nuestras fuerzas lo vamos a conseguir porque lo antepondremos a cualquier cosa y sin sufrir, porque es nuestra prioridad.

Debemos mantenernos motivados con lo que queremos. Cuando la nevera nos llame tú debes crear una balanza mental donde en un lado este el placer momentáneo que te puede dar 2 onzas de chocolate y en el otro lado la satisfacción al final de la semana de ver como nuestros objetivos están cada vez más cerca. Debemos mantener la llama de la motivación siempre viva: viendo vídeos de otras personas, mirando fotos de cómo estábamos y como estamos en la actualidad, siendo luchadores y siendo competitivos con nosotros mismo e incluso con nuestros compañeros de gimnasio o amigos etc…

Si conseguimos tener claros objetivos a largo y corto plazo, si entendemos que si un profesional nos marca una serie de alimentos y unas cantidades es porque sabe que es lo que mejor nos va a funcionar, si conseguimos alejarnos de opiniones de terceros o incluso de familiares o amigos, si conseguimos mantenernos motivados, si conseguimos ser pacientes, constantes y con una determinación de acero desde MASTER NUTRITION TEAM os aseguramos que todos aquellos objetivos que se os pasen por la cabeza serán cumplidos.

 

Salud y fitness para todos.

 

Cristian Galián